
Sensores y telemetría
Cada finca cuenta con sensores de humedad, estaciones climáticas y caudalímetros que permiten monitorizar el cultivo en tiempo real.

Sistema Eficiente y Sostenible
ISFA, como compañía con gran foco en la sostenibilidad y en el uso eficiente de los recursos naturales, cultiva bajo el modelo de plantación SES (Sistema Eficiente y Sostenible). Este modelo, unido a un altísimo nivel de mecanización y en combinación con tecnología de precisión, permite reducir el consumo de agua y de productos fitosanitarios frente al cultivo intensivo, demostrando que es posible producir mejor y con un menor impacto ambiental.
Es el estándar técnico que define nuestra forma de cultivar. Nació en almendro, pero hoy es la base de todos nuestros cultivos.
más eficiente en el uso del agua por kilo de almendra producido
menos productos fitosanitarios frente al cultivo intensivo de almendro
de la cosecha y la poda mecanizadas
Cuatro frentes de trabajo en los que el Modelo SES marca la diferencia.

Optimización del riego mediante sensores, telemetría, algoritmos y estaciones climáticas.

Mejora estructural, manejo de cubierta vegetal, reducción de erosión y aumento de materia orgánica.

Uso racional de insumos y control integrado de plagas para reducir su aplicación.

Eficiencia operativa, automatización y reducción de huella de carbono.
Una ventaja competitiva transversal a todas las fases del cultivo.

Cada finca cuenta con sensores de humedad, estaciones climáticas y caudalímetros que permiten monitorizar el cultivo en tiempo real.

Algoritmos propios que recomiendan riego, fertilización y manejo agronómico.

Seguimiento del vigor, estrés hídrico y evolución del cultivo.

Software propio que integra datos agronómicos, operativos y financieros.
Del dato a la decisión
Sensores de suelo y clima, caudalímetros y estaciones en cada finca.
Imágenes satelitales y termografía con dron y avioneta señalan estrés hídrico y averías.


Algoritmos propios de riego calculan la necesidad hídrica diaria y la corrigen con datos de sensórica.
Riego automatizado y labores mecanizadas ejecutan la decisión en campo.
El modelo SES permite obtener un balance positivo de carbono: hasta 3,8 toneladas de CO2 por hectárea en las mediciones realizadas en finca.
